Ser italoamericana en Argentina es algo común, no tiene la misma implicancia que serlo en Estados Unidos. Los italoamericanos del país del norte hablan italiano además de inglés, en cambio los de Argentina, es raro que lo hablen. Los descendientes de italianos en Argentina, capaz que comen pastas el domingo, pero seguro que las alternan con el asado y el mate. Los descendientes de italianos norteamericanos conocen muy bien las historias de los lazos de su comunidad con la mafia, los italoargentinos solo la conocen por haber visto a Marlon Brando y Al Pacino en "el Padrino".
soy italoargentina, o mejor dicho, argentina con abuelos italianos, más precisamente sicilianos. Mi abuelo paterno nació en Sicilia, en las cercanías de Mesina, cerca de Taormina. No se exactamente donde, aunque me han dicho que fue bautizado en un pueblo llamado Melia o algo así.
Nada me gustaría más que conocer la verdadera historia de la emigración de mi abuelo Leonardo a la Argentina. Poco se de ella: que vino huyendo de la primera guerra mundial, que había sido prisionero en un campo de concentración, que muy probablemente haya perdido a su primera familia, que todos sus familiares habían muerto o emigrado a los Estados Unidos, que él decidió venir para acá porque algunos paisanos habían venido a Buenos Aires.
Mi abuelo murió cuando yo tenía 14 años, hace mucho tiempo. No recuerdo que me haya hablado nunca de su vida en Italia, nunca jamás. Recuerdo que le gustaba arreglar el jardín, que usaba una boina, que ya no tenía pelo, ese pelo que había sido rojo en su juventud. Pero sobre todo recuerdo los ojos azules de mi abuelo y su miráda límpida, franca, candorosa. Una mirada pura pero triste, con una tristeza que la añoranza había puesto allí.
Quizá por eso amo tanto a Italia. Italia sería mi patria si ya no tuviera la mía: Argentina.
.




No hay comentarios:
Publicar un comentario